La gestión empresarial, entendida desde una perspectiva de Family Office, requiere una lectura constante de los ciclos económicos y la valentía para ejecutar movimientos estratégicos que aseguren la sostenibilidad y el crecimiento a largo plazo. En la última edición del Círculo Empresarial organizado por la revista Cantabria Económica, nuestro presidente, Manuel Huerta, desgranó la hoja de ruta que ha guiado la transformación reciente de nuestro grupo, desde la desinversión en activos maduros hasta la apuesta por la revalorización de la industria agroalimentaria.
Durante su intervención, se abordó el complejo proceso de transición iniciado en 2016, cuando la compañía, tras identificar la saturación y dificultad de crecimiento en el mercado de la distribución de agua, tomó la decisión estratégica de vender sus concesiones municipales al grupo Suez. Esta operación no constituyó un fin, sino el catalizador necesario para dotar al vehículo inversor de la familia de los recursos precisos para afrontar nuevos retos empresariales.
Recuperación de activos históricos y visión de valor
El foco de esta nueva etapa se centró en el sector alimentario, materializado en la adquisición de Conservas Fredo, una compañía histórica fundada en 1884 que se encontraba en concurso de acreedores. Lejos de una operación puramente financiera, este movimiento representó un compromiso con el tejido industrial local, asumiendo el riesgo de rescatar una unidad productiva, sus marcas y, fundamentalmente, garantizando la continuidad de su capital humano en un momento crítico.
La visión expuesta por Manuel Huerta trasciende la mera comercialización de semiconservas. El objetivo estratégico es elevar el posicionamiento de la anchoa del Cantábrico, transformándola en un “icono del aperitivo global” equiparable en prestigio y percepción de valor al caviar o al champán. Esta filosofía rechaza frontalmente la competencia por precio, apostando por una calidad excelsa que permita a la marca competir en los mercados internacionales más exigentes.
Sostenibilidad y proyección internacional
En la actualidad, esta apuesta por la excelencia ha permitido que nuestros productos tengan presencia en 12 países, incluyendo plazas tan competitivas como Singapur, Suiza o Mónaco. Asimismo, el modelo de gestión implementado en las nuevas instalaciones de Santoña integra la sostenibilidad como eje operativo, alcanzando la autosuficiencia energética mediante instalaciones fotovoltaicas y defendiendo un modelo de pesca sostenible.
Esta intervención en el Círculo Empresarial reafirma nuestra convicción de que el crecimiento empresarial debe ir acompañado de una visión de largo recorrido, donde la innovación, el respeto por la tradición y la ambición global se fusionan para generar valor real y duradero.
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